Comisión Intereclesial de Justicia y Paz

Lunes, noviembre 28 de 2016
 

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Los insurgentes fueron asesinados por francotirador y no en combate como afirmó el ejército

Informe de las comunidades sobre muerte de guerrilleros en el sur de Bolívar

Domingo 20 de noviembre de 2016

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Narran los habitantes que aproximadamente a la 1:30 pm, “Joaco” se encontraba hablando por celular y de manera inesperada cayó al piso. El disparo que recibió fue levemente percibido. En ese momento, “Mónica” se inclinó a ver qué le sucedió y también recibió un disparo quedando en el suelo. Las personas allí presentes se dan cuenta que son francotiradores.

Asociación de Hermandades Agroecológicas y Mineras de Guamocó, organización que agrupa a mineros artesanales, campesinos y comunidades cristianas de la región de Guamocó, en el sur de Bolívar.

La Asociación de Hermandades Agroecológicas y Mineras de Guamocó (Aheramigua), en conjunto con las comunidades de la vereda El Golfo, del municipio de Santa Rosa del Sur de Bolívar, realizó una comisión de verificación ante los hechos ocurridos el día 13 de noviembre de 2016, que dejaron como resultado el asesinato de dos guerrilleros de las FARC-EP y un tercer capturado, por parte de miembros de la V Brigada del Ejército Nacional que operan en la región.

La comisión estuvo en comunicación con el presidente de la Junta de Acción comunal de la vereda El Golfo. Se recopila versiones de los hechos con los pobladores más cercanos al lugar. Aquí los hechos.

En la vereda el Golfo, en un sitio conocido como la “Y” hay dos casas de familia que son negocios, con tiendas para consumo de alimentos, hospedaje y bodegas para guardar mercancía y motos. El domingo 13 de noviembre, en una de las casas donde se encuentran cuatro hombres, dos mujeres y dos niños, uno de 40 días de nacido y cuya madre es menor de edad, presenciaron el asesinato de dos insurgentes de las FARC y la captura de un tercero.

Narran los habitantes que aproximadamente a la 1:30 pm, “Joaco” se encontraba hablando por celular y de manera inesperada cayó al piso. El disparo que recibió fue levemente percibido. En ese momento, “Mónica” se inclinó a ver qué le sucedió y también recibió un disparo quedando en el suelo. Las personas allí presentes se dan cuenta que son francotiradores. Los miembros del Ejército estaban aproximadamente entre 30 y 40 metros de donde se encontraban los guerrilleros y, tras los disparos, lanzaron dos ráfagas de disparos al aire. El tercer insurgente que iba llegando a la casa fue capturado por el Ejército, quienes le ordenaron tirarse boca abajo, con las manos sobre el cuello.

En medio de la situación, había una menor de edad que vive en la segunda casa, quien cortaba unas guayabas y presenció el hecho.

Por su parte, el francotirador encañonó a un hombre que estaba llegando al sitio, lo insultó y le dijo que se tirara al piso. Frente a esta orden, el hombre afirmó que es un civil. Este hombre es el padre del niño recién nacido.

Los miembros del ejército entraron a las viviendas ultrajando a las familias, insultando a las personas, solicitaron números de la cédula, tomaron las huellas de los habitantes y números telefónicos, realizando una acción de empadronamiento. Dentro de los uniformados se encontraban dos encapuchados, uno de contextura gruesa y el otro de contextura delgada.

Dentro de los reiterados insultos que recibieron los pobladores, el Ejército señaló que son colaboradores y cómplices de la guerrilla. Entre el grupo de los pobladores estaba el presidente de la Junta de Acción comunal a quien el Ejército culpó directamente como cómplice.

A las cuatro de la tarde llegó un helicóptero del cual descendieron tres policías quienes se dirigieron a la casa y empezaron a diligenciar un formato que portaban. Mientras tanto, un soldado pidió un lazo prestado para medir desde donde estaban los cadáveres a la esquina de la casa.

Aproximadamente a las 12:30 am se hizo el levantamiento de los cadáveres. Se señala que de los tres insurgentes solo uno tenía un canguro y que el capturado llevaba una memoria colgada al cuello. Los tres portaban armas cortas. Al capturado, se le acercó un miembro del ejército quien le dijo algunas palabras al oído y le dio comida.

Los habitantes también señalan que algunos de los soldados habían sido vistos días atrás, vestidos de civil, comprando cosas en el lugar de los hechos y viendo televisión en la casa.

 
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