Han pasado 8 años desde el asesinato de los hermanos Gonzalo y Humberto Zarate Triana, el 5 de junio de 2001 en el barrio Manatial de Villavicencio, por “civiles” armados de la estrategia militar encubierta de la Brigada 7 del ejército.

Asesinados el 5 de junio de 2001 en Villavicencio-Meta
Memoria y Justicia
Han pasado 8 años desde el asesinato de los hermanos Gonzalo y Humberto Zarate Triana, el 5 de junio de 2001 en el barrio Manatial de Villavicencio, por “civiles” armados de la estrategia militar encubierta de la Brigada 7 del ejército.
Durante este tiempo, la investigación inicial adelantada por la Fiscalía Octava Delegada ante los Jueces Penales del Circuito de la Unidad de Vida e Integridad personal de Villavicencio, departamento del Meta, bajo el radicado No. 49228, fue archivada. Y durante más de seis años, los familiares de Gonzalo y Humberto esperaron que llegara la anhelada justicia.
Esperanzadas en la Ley 975, dos hermanas de Gonzalo y Humberto se entrevistaron el 8 de agosto de 2008, con una delegación compuesta por la Fiscalía, Acción Social, Defensoría del Pueblo y la MAPP-OEA en Villavicencio y se registraron como familiares de víctimas por el asesinato de sus hermanos. Posteriormente, las hermanas de Gonzalo y Humberto se presentaron ante la Unidad Nacional de Derechos humanos y Derecho Internacional Humanitario de la Fiscalía de Bogotá para reclamar una certificación del proceso de averiguación de responsables por el delito de Homicidio Agravado y 8 días después fueron llamadas por la Fiscalía de Villavicencio para ser informadas sobre el autor material del crimen.
Según la Fiscalía, el responsable por el asesinato de Gonzalo y Humberto es el paramilitar desmovilizado de nombre Benjamin Parra Cárdenas, quien es conocido como “El Flaco”, “Visajazo”, “Duvan Felipe” o “Cony”, y se acogió a la Ley 975 “Para la Justicia y la Paz” con la estructura del Bloque “Héroes del llano y Guaviare” de las AUC.
Este paramilitar se reconoció como autor del crimen, junto a 96 crímenes más, de los cuales el Tribunal asumió 56 casos, entre ellos el del asesinato de Gonzalo y Humberto
En la tercera audiencia, la de supuesto juzgamiento, las hermanas de Gonzalo y Humberto asistieron al Tribunal Superior de Bogotá, donde de 56 casos solo se abordaron 7, quedando aplazada para el 27 de mayo de 2009 la nueva audiencia, la cual fue cancelada por ausencia del abogado defensor.
A la fecha, la justicia se observa esquiva, la verdad adulterada en la verdad procesal de un paramilitar que se reconoce como el único responsable del crimen de los hermanos Zarate. Verdad tergiversada, justicia negada, familia burlada en sus esperanzas de esclarecimiento, justicia y reparación integral.
La Fiscalía se ha negado a investigar a los autores intelectuales, a los que orquestaron la persecución a los miembros del Comité Cívico de Derechos Humanos del Meta, a los miembros de la Unión Patriótica.
Hoy la memoria se enfrenta a la impunidad, por ello, las hermanas de Gonzalo y Humberto, junto a sus demás familiares, hoy recuerdan que eran cerca de las 7:00 a.m., de ese 5 de junio de 2001, cuando a la casa de Gonzalo en el barrio Manantial, en la ciudad de Villavicencio, ingresaron por la fuerza dos “civiles” armados de la estrategia militar encubierta de la Brigada 7 del ejército, disparando contra GONZALO y su hermano Humberto, en presencia de la esposa, sus dos hijos menores de edad y una ahijada.
Los dos victimarios salieron caminando del lugar y pasaron junto a una patrulla de la policía sin que se hubiese dado por parte de los agentes acción alguna para evitar que escaparan. A los pocos minutos del hecho, a la residencia de Gonzalo Zarate hicieron presencia varios organismos de seguridad del Estado colombiano, quienes allanaron el lugar y se llevaron consigo varias pertenencias de Gonzalo, entre otros una agenda de anotaciones personales, la billetera con los documentos de identidad, entre otras pertenencias. Las unidades de los organismos de seguridad, mientras realizaron el allanamiento interrogaron a los familiares de Gonzalo que se encontraban presentes en el lugar al momento de los hechos. Todo esto ocurrió mientras permanecían tirados en el suelo los cuerpos sin vida de Gonzalo y su hermano Humberto.
Durante el sepelio, hombres armados estuvieron realizando seguimiento a los familiares de Gonzalo, en especial a su esposa, quien posteriormente fue amenazada telefónicamente y su vivienda rondada por los dos “civiles” armados de la estrategia militar encubierta. Debido a estos hechos, la esposa y los dos hijos menores de Gonzalo se vieron forzados a salir de Villavicencio para proteger su vida.
Gonzalo Zarate Triana fue miembro del Comité Cívico por los Derechos Humanos del Meta y beneficiario de Medidas Provisionales de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, ante las múltiples amenazas de muerte recibidas en su contra como defensor de derechos humanos. Gonzalo fue presidente de la Asociación Colombiana de Asistencia Social, Ascodas, seccional Meta. Mientras que su hermano era trabajador de una escuela en el municipio de Guaroa y afiliado al sindicato de trabajadores de la Gobernación del Meta, Sintraoficiales, adscrito a la CGTD.
Gonzalo y Humbeto permanecen en la memoria de sus familiares, de sus amigos y conocidos. Se mantienen en la memoria colectiva de los sobrevivientes de los llanos orientales, luego de más de una década de exterminio. Sus familiares hoy siguen esperando el esclarecimiento de la verdad, que se haga justicia y con ello se generen garantías de no repetición de nuevos crímenes en el Meta.
Bogotá, D.C., 05 de junio de 2009
COMISION INTERECLESIAL DE JUSTICIA Y PAZ